NAVARRA: El guardián invisible (Dolores Redondo)

En esta ocasión cambio completamente de género y lo dedico a uno que siempre me ha gustado especialmente: la novela negra y policíaca. En lugar de escoger una novela sueca de las que están tan de moda, me quedo en España con El guardián invisible de Dolores Redondo, cuya historia está ambientada en Navarra, región que me impactó por su belleza y su magia.

 

NAVARRA. EL GUARDIÁN INVISIBLE. DOLORES REDONDO

 

TITULO: El guardián invisible

AUTORA: Dolores Redondo

EDITORIAL: Destino

FECHA DE PUBLICACIÓN: 15 de enero de 2013

ISBN: 9788423341986

Nº DE PÁGINAS: 440

Esta novela forma parte de la Trilogía del Baztán, de la cual sólo se han publicado los dos primeros volúmenes: El guardián invisible y Legado en los huesos. La tercera entrega se titulará Ofrenda a la tormenta.

La protagonista, Amaia Salazar, es una inspectora de homicidios de la policía foral que ha estudiado en Quantico con el FBI. Vive con su marido, un escultor americano, en Pamplona, pero le encargan la resolución de un difícil caso de asesinatos en Elizondo, su pueblo natal, enclavado en el Valle del Baztán. El retorno a Elizondo obliga a la protagonista no sólo a enfrentarse al caso más importante de su vida, sino también a sus miedos del pasado y a la causa que la impulsó a irse lejos y convertirse en policía.

La investigación de los crímenes se mezcla con el análisis psicológico de la inspectora y con las tradiciones y la mitología vasco-navarra. Aunque en algunos momentos roza lo fantasioso, la magia del paisaje y el lugar hacen que la historia resulte creíble. Lo que más me gustó es leer una novela de este tipo ambientada en unos lugares y un paisaje conocidos y cercanos.

Como crítica se podría decir que hay mucha preponderancia de los personajes femeninos, que son fuertes y complejos, mientras que los hombres que aparecen en la historia quedan un poco difuminados y sin personalidad propia. Además, el  final es un poco precipitado, pero en conjunto la historia te atrapa desde el principio y te quedas con ganas de leer la continuación.

Los productores de la saga Millennium compraron los derechos de esta novela para hacer una película. Espero que sepan reflejar su ambiente y la atmósfera un poco opresiva.

He seleccionado un vídeo donde Dolores Redondo describe algunos de los lugares de Elizondo que le sirvieron de inspiración para escribir su historia.

 

NAVARRA

Estuve con mis amigos en Navarra aprovechando un puente de Todos los Santos y creo que es una época excelente para ir, porque el paisaje de otoño estaba en todo su esplendor, aunque probablemente cualquier época es buena para conocer esta tierra tan bella.

Nos alojamos en un hostal rural en Lekunberri,  localidad que se encuentra junto a la Autovía de Leizarán, y a medio camino entre Pamplona (Iruña)San Sebastían (Donostia). Esta localización tan privilegiada nos permitió hacer bastantes excursiones, tanto hacia el norte como hacia el sur. 

El primer día fuimos a Pamplona y, como suele suceder cuando se viaja en grupo (éramos ocho), la mayor parte del tiempo lo dedicamos a comer, charlar y ver el ambiente más que a visitar monumentos, lo cual no quiere decir que no me guste también esta forma de conocer los sitios.

Lo primero que nos impresionó fue lo estrechas y resbaladizas que son las calles por las que discurren los encierros de las fiestas de San Fermín, ya que estamos acostumbrados a verlas en la televisión abarrotadas de gente y te imaginas que son más amplias. Lo mismo ocurre con la Plaza del Ayuntamiento, desde donde se retransmite el tradicional chupinazo, ya que es mucho más pequeña de lo que te esperas.

Es una ciudad muy animada y nos dedicamos a visitar los bares que habían ganado el último concurso de pinchos y a degustar algunas de sus especialidades, auténticas joyas en miniatura de la gastronomía.

Por la tarde, después de visitar la ciudad, merendamos en el Café Iruña, en la Plaza del Castillo, tradicional lugar de encuentro de los pamploneses y mundialmente conocido gracias a Ernest Hemingway. Casi todo el mundo merendaba unos descomunales picatostes, que mojaban en tazas de humeante chocolate caliente, muy apropiado para el frío que se nos había metido en el cuerpo.

Gracias a las buenas carreteras, esa noche cenamos en San Sebastián, una de mis ciudades preferidas y a la que dedicaré en el futuro una entrada.

El segundo día visitamos el Parque Natural del Señorío de Bertiz, que originariamente era una finca privada y ahora es el principal parque natural de Navarra. Hay una casa señorial con un precioso jardín con fuentes, estanques, pérgolas y cenadores con influencias románicas y modernistas. Pero lo más bonito es el espeso bosque que lo rodea, en el que predominan sobre todo las hayas. Tuvimos suerte con el tiempo ya que no llovió, ni había niebla, por lo que pudimos disfrutar de un largo paseo por el bosque y contemplar el espectacular colorido del otoño.

El señorío está muy cerca de Elizondo, así que cuando leí la novela me gustaron especialmente las descripciones del bosque y supongo que es un paisaje que en la mayoría de los días de invierno se presta a creer en leyendas y cuentos de brujas. No hay que olvidar que cerca de allí están las Cuevas de Zugarramurdi, el famoso pueblo donde, tras un proceso inquisitorial, se quemó en la hoguera a 11 personas acusadas de practicar la brujería.

Terminada la visita de Bertiz fuimos al Mirador del Baztán o Mirador de Ziga, desde donde se ven los pueblos de Irurita, Lekaroz, Gartzain, Elizondo y Elbete. Pero más que los pueblos en sí, destaca el paisaje natural, con sus numerosos caseríos y bordas de ganado dispersas por las laderas y los montes, espacio de cultivos y prados, así como bosques de hayas, robles, helechales y avellanos. En las orillas de los ríos, los chopos, alisos, sauces y fresnos son perfectamente visibles desde el mirador.

A continuación pasamos por la comarca de las Cinco Villas, formada por cinco municipios: Aranaz, Yanci, Lesaca, Echalar y Vera de Bidasoa. El río Bidasoa cruza este territorio de sur al norte, formando un valle. Las cinco localidades se asientan a ambos lados del río y su paisaje, de un intenso color verde, se encuentra salpicado de caseríos entre los prados, helechales y bosques de pinos, robles, hayas y castaños. Nos detuvimos en Echalar, pueblo conocido porque mantiene viva la tradición centenaria de caza de palomas mediante redes.

Finalmente, aprovechando otra vez las buenas comunicaciones, decidimos cruzar la frontera con Francia y visitar San Juan de Luz y, ya de vuelta en España, cenamos en Fuenterrabía (Hondarribia).

El tercer día visitamos la Selva de Irati, uno de los mayores bosques de haya y abeto de toda Europa. El lugar requiere tiempo para pasear con calma y disfrutarlo, por lo que lo más recomendable es llevar bocadillos y comer allí, si el tiempo lo permite. Os adjunto un link a la galería de fotos del lugar, porque cualquier descripción que haga se quedaría corta.

FOTOS DE LA SELVA DE IRATI

Al tratar de salir de la  Selva de Irati nos equivocamos de camino. Después de una hora, el paisaje era cada vez más árido y agreste y la carretera mala y sin ningún tipo de señalización. Nos empezamos a preocupar cuando comprobamos que no teníamos cobertura en los móviles y que a uno de los coches le quedaba poca gasolina. Además, los escasos coches con los que nos cruzábamos tenían matrícula francesa. No sé cuanto tiempo andamos perdidos, pero cuando quisimos rectificar casi habíamos llegado a Saint Jean Pied de Port, es decir, que nos encontrábamos en la cara norte de los Pirineos y alejados de la frontera. Tras dos horas angustiosas llegamos a Valcarlos y recuerdo que al ver la bandera española del puesto fronterizo era tal nuestro alivio que nos pusimos a cantar el “Viva España” de Manolo Escobar.

Ya de vuelta, aprovechamos el desvío para visitar Roncesvalles, cobijo de caminantes y peregrinos del Camino de Santiago. La Colegiata de Roncesvalles era un antiguo hospital de peregrinos y alberga la tumba del rey Sancho VII el Fuerte.

Esa noche volvimos a Pamplona, para cenar allí y disfrutar del ambiente nocturno.

El último día, aprovechando el camino de regreso, visitamos Olite y su castillo-palacio, con sus gruesos muros y torres almenadas, cuyo estado de conservación es increíble. En broma comentábamos que nos parecía igual que las construcciones de “Exin-castillos” con las que jugábamos de pequeños.

Finalmente, visitamos y comimos en Tudela, donde convivieron durante más de 400 años, musulmanes, judíos y mozárabes, lo que se refleja en sus monumentales edificios. Pero por lo que es más famosa la ciudad es por sus exquisitas verduras y, sobre todo, sus espárragos y pimientos.

Como resumen, os incluyo un video promocional del turismo de Navarra donde aparecen muchas de las localidades que he citado. Os animo a que la visitéis.

Anuncios

7 pensamientos en “NAVARRA: El guardián invisible (Dolores Redondo)

  1. Pamplona como ciudad no tiene mucho de especial pero Navarra es una de las comunidades más bonitas y singulares de España.

    No mucha gente recuerda que de la navarra francesa salió para reinar en Paris Enrique IV, el primer miembro de la dinastía real de los borbones, aquél de “París bien vale una misa”, ya que se convirtió al catolicismo para que Felipe II y los Guisa le dejaran en paz.

    La estupenda descripción que haces de los bosques y el valle del Bidasoa dan ganas de salir corriendo a disfrutarlos.

    En cuanto a la novela, me gustaría verla en el cine, sobre todo porque sería fantástico encontrar reflejados en la gran pantalla y con la potencia de la fotografía actual esos extraordinarios paisajes.

    Me gusta

    • Muchas gracias por aportar esos datos históricos tan interesantes. Estamos los dos de acuerdo en que el paisaje de Navarra es extraordinario y que es una comunidad muy singular y especial que desde luego vale la pena visitar.

      Me gusta

  2. He disfrutado recorriendo Navarra y de tu mano saboreando lugares y momentos casi borrados…Mi hijo estuvo interno en Lecároz varios cursos y fueron muchas las visitas que hicimos por el valle del Baztán y años después algún fin de semana con hermanas y maridos visitando las cuevas de Zugarramurdi,el funicular de Larrunz y lugares de Navarra a los que gusta volver….Gracias Pili!!!

    Me gusta

  3. Fenomenal el recorrido, Pilar. Eres un crack de memoria y pienso que como está escrito tan bonito casi se puede añadir en la biografía de unos cuantos…

    Yo por darte guerra te diré que a mi me gustan las novelas en las que salen personajes femeninos fuertes y los hombres en un segundo papel, porque el indicador de que la novela me guste no es que haya personajes femeninos o masculinos, sino simplemente que narre una buena historia que me tenga pegada al libro.
    Desgraciadamente, me pasa igual que a ti y me llama la atención cuando sucede que sale mucha mujer. Sin embargo, no me doy cuenta cuando sucede al revés, que los personajes fuertes son masculinos y los femeninos demasiado secundarios… pasa tantas veces que lo tengo asumido como normal.
    Enhorabuena por el post. Muy currado

    Me gusta

  4. Imposible comentar tu entrada Pilar, no te has dejado nada; las ahora muy conocidas Cuevas de Zugarramurdi, que por la película quizá hayan perdido misterio y encanto, el Señorío de Bertiz, la Selva de Irati… unos lugares mágicos para pasar los días perdido, que no las noches, entre hayas y helechos. No he leído ninguno de los libros que conforman la Trilogía del Baztán, pero tras tu reseña seguro serán los libros que me llevaré a Luz St. Sauver este verano…

    Le gusta a 1 persona

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s