SURINAM: El reino del azahar (Linda Belago)

Aprovechando las vacaciones de Navidad, me he evadido leyendo una novela que se desarrolla en Surinam, un país exótico que a la mayoría de la gente le costará ubicar en el mapa.  Antiguamente era también conocido como Guayana Holandesa o Guayana Neerlandesa. Está ubicado en América del Sur y limita al norte con el Océano Atlántico, al sur con Brasil, al este con la Guayana Francesa y al oeste con Guyana.

 

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TÍTULO: El reino del azahar

AUTORA: Linda Belago

EDITORIAL: TEMAS DE HOY

ISBN: 9788499981949

Nº DE PÁGINAS: 768

 

La historia empieza en Róterdam en 1850, cuando un adinerado matrimonio, los Vandenberg, sufre un trágico accidente, dejando huérfana a la pequeña Julie Vanderberg. Su tío se convierte durante varios años en su tutor legal, interesado únicamente en su herencia y la ingresa en un internado. Cuando Julie cumple los dieciocho años, su tío concierta un matrimonio con un acreedor suyo, Karl Leevken, dueño de una plantación de caña de azúcar en la entonces colonia holandesa de Surinam. Julie acepta el matrimonio porque se siente atraída por el encanto de  Karl y para huir de la amenaza de verse recluida en un convento.

En el largo viaje a Surinam, Julie descubre el verdadero carácter de Karl a la vez que conoce a Erika, otra mujer que también viaja a Surinam con su marido, pero en distintas circunstancias, ya que son misioneros y pretenden evangelizar en la colonia.

La adaptación a su nueva vida es muy dura. El paisaje es exuberante y maravilloso, pero el calor es excesivo. En la plantación Julie se siente muy sola e incomprendida, tanto por su marido como por Martina, la hija de éste. Además, existe un aura de misterio en torno a la muerte de Felice, la primera mujer de Karl, que falleció en extrañas circunstancias. A esto se añade la presencia ominosa del novio de Martina, Pieter, un hombre odioso y que representa el mal en su máxima expresión, que a pesar de ser médico, no sólo carece de piedad hacia los enfermos, sino que se dedica a hacer experimentos con los esclavos.

Paralelamente se desarrolla la historia de Erika, que trabaja de enfermera en la misión y que debe enfrentarse sola a todas las adversidades, porque su marido se va a la selva a evangelizar, dejándola sola en Paramaribo, la capital de Surinam.

Sin embargo, el auténtico tema de todo el libro es la esclavitud y el trato que se da a los esclavos en las plantaciones. A pesar que en otras colonias limítrofes en esa época ya se había abolido la esclavitud, en Surinam todavía persiste en su forma más cruda hasta 1863. Los dueños de las plantaciones son implacables con sus esclavos, los cuales no sólo son explotados en el duro trabajo, sino que sufren todo tipo de vejaciones, especialmente las mujeres, que tienen que soportar los abusos sexuales de los hombres blancos y encima ocultar su vergüenza e  incluso a los hijos mulatos que engendran.

A Julie le horroriza el trato que se da a los esclavos, pero al principio, poco puede hacer para mejorar sus condiciones de vida y todo lo que intenta lo hace a escondidas de su marido. Al comienzo de la novela es una persona educada y adaptada a los convencionalismos de su época, pero poco a poco va desarrollando su personalidad y enfrentándose a las injusticias que encuentra en su entorno, a las que nadie parece dar importancia. A la vez que madura, se va abriendo a los demás y procura mejorar las condiciones de los que le rodean, con independencia del color de su piel.

La novela se parece bastante a La isla de las mil fuentes de Sarah Lark, ambientada en Jamaica, a la que también dediqué un asiento, a pesar de que Surinam era una colonia holandesa y Jamaica una colonia británica, lo que podría haber marcado alguna diferencia, pero el trato brutal hacia los esclavos de las plantaciones es el mismo, lo que hace que las similitudes sean numerosas.

A pesar de que el libro tiene más de 700 páginas, se lee muy rápidamente y se mantiene el interés todo el tiempo. Como crítica, la historia amorosa es un poco tibia y la autora no profundiza demasiado en los sentimientos de la protagonista, a diferencia de lo que ocurre con el tema de los esclavos, que creo que está mucho mejor llevado.

En conjunto es una novele entretenida, que nos ambienta en una época y un país poco conocidos y que nos hace reflexionar sobre el tema de la esclavitud y de las discriminaciones sociales.

Hay pocos videos sobre Surinam, debido a que no es un país muy explotado turísticamente. Las comunicaciones interiores no deben ser muy fáciles, porque ya en la novela se explica que todo el país es una pura selva y los protagonistas se trasladan de un lado a otro en barca por los numerosos ríos y afluentes, que son así las auténticas arterias de comunicación.

 

 

 

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