ISFAHÁN: El rojo de las flores (Anita Amirrezvani)

En este asiento recomiendo un libro que me ha gustado especialmente, por estar ambientado en la Persia del siglo XVII y, sobre todo, porque se recrea y narra con todo detalle el proceso de creación de alfombras orientales, que siempre me ha atraído, probablemente influida por haber leído Las mil y una noches cuando tenía solamente ocho años. Desde niña, cuando observaba una alfombra persa, caucásica o turca me imaginaba transportada a otros lugares y otras épocas y me planteaba qué historia habría detrás de su confección. Con este libro he tenido la oportunidad de conocer un poco mejor a las personas que se dedican a este arte y recrear la historia de una de ellas.

Diario íntimo de la cortesana, El-fotolito.ai

 

TITULO: El rojo de las flores

AUTORA: Anita Amirrezvani

EDITORIAL: SALAMANDRA

NÚMERO DE PÁGINAS: 384

ISBN: 9788498381504

La historia está ambientada en la década de 1620, durante el reinado del sah Abbas, conocido como Abbas el Grande, momento en el que el monarca había conseguido establecer las fronteras de Irán, derrotar a sus enemigos políticos dentro del país y crear un clima favorable para el desarrollo de las artes, entre ellas especialmente la confección de alfombras, que se convirtió en todo un arte bajo sus auspicios, de tal manera que estas piezas ya no fueron obra de un único tejedor que trabajaba solo en su telar, sino el resultado de la técnica de especialistas instruidos en las ciudades para producir verdaderas obras maestras para el disfrute de la corte.

Esta novela narra la historia de una joven persa que no se conforma con su destino y que tiene un extraordinario don para confeccionar alfombras. Una peculiaridad es que se omite deliberadamente el nombre de la protagonista a lo largo de toda la novela. La justificación que da su autora es que se trata de un tributo a todos los artesanos anónimos de Irán.

Debido a la muerte de su padre, la protagonista y su madre deben abandonar su aldea natal y trasladarse a Isfahán a casa de un pariente lejano, diseñador de alfombras en la corte del sah. A pesar de que su tío aprecia y valora el don de la joven, no puede incorporarla a su taller por tratarse de una mujer.

El futuro de la joven es muy negro, porque debe vivir como criada a las órdenes de la tiránica mujer de su tío y además no puede aspirar a un buen matrimonio, debido a su origen humilde y a su falta de dote. Por ello, la familia la obliga aceptar un “sigue”, es decir, un matrimonio temporal de corta duración. Se trata de una figura legal y admitida por las autoridades religiosas por la que un hombre paga a una mujer para estar casado durante un periodo de tiempo, que puede ser de meses, días e incluso horas. En una sociedad dominada por los hombres, el sigue estaba bien visto para ellos, que podían mantener relaciones sexuales con una mujer de forma legítima, pero sin comprometerse a nada y sin tener que dar explicaciones a nadie, mientras que estaba socialmente muy mal considerado hacia la mujer, porque se la asimilaba prácticamente a una prostituta. Esto hacía que en la mayor parte de los casos se celebrase en secreto. Lo curioso es que esta figura de los matrimonios temporales perdura en la actualidad.

El libro contiene una crítica a una sociedad machista y clasista, donde el sexo y la riqueza son elementos de poder. A pesar de la pérdida de la inocencia, también es una historia de superación y aprendizaje con un tono optimista en cuanto a las relaciones humanas, familiares y de amistad. Con el tesón y la fe se puede lograr lo que se quiere, a pesar de todos los obstáculos que nos vaya poniendo la vida.

La novela también contiene una meticulosa descripción de la vida cotidiana de los ricos y de los más humildes, del bullicio de los bazares y de las técnicas sobre la confección de alfombras, desde la elección de los materiales, hasta los motivos y los colores.

Como trasfondo a toda la historia está la ciudad de Isfahan, de la que se enamora la protagonista, que aún hoy sigue conservando su magnificencia. La enorme plaza conocida como la Imagen del Mundo, cuyo nombre se debe a sus extraordinarias dimensiones, superaba en tamaño a la mayoría de las plazas de las ciudades europeas de la época. El palacio del sah, su mezquita privada, el Gran Bazar y la imponente Gran Mezquita que se describen en la novela son maravillas que aún se conservan, así como las porterías de mármol que se usaban en los partidos de polo que el sah se complacía en contemplar desde la balconada de su palacio.

Para terminar, otra cosa que me ha gustado del libro es la inclusión de cuentos, con una estructura por capas (unos cuentos dentro de otros) que me recuerda a Las mil y una noches. Todos los cuentos empiezan con la fórmula “Primero no hubo y luego hubo. Antes de Alá, nadie hubo”. Esta inclusión de historias, provenientes muchas de ellas de la tradición oral, hace que el tono de la novela resulte en algunos momentos muy poético.

Finalmente, he seleccionado un video sobre Isfahán, otro sobre su Gran Bazar y dos más sobre la confección de alfombras persas.

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